La búsqueda de materiales más sostenibles para la construcción está impulsando soluciones que hace apenas unos años parecían poco creíbles. Una de ellas nos llega desde Galicia, de la mano de David Camba, fundador de Birdmind, empresa que fabrica tableros a partir de cascarilla de arroz.
De residuo agrícola a material de alto valor
La historia de Birdmind comienza cuando su fundador, procedente del ámbito del mobiliario y el diseño, empezó a investigar posibles materiales de construcción más sostenibles y puso el foco en los residuos agrícolas. Tras analizar diferentes subproductos, identificó la cascarilla de arroz como una materia prima con potencial para la fabricación de tableros.
Su elección respondía, entre otros aspectos, a su amplia disponibilidad y dar un valor añadido a la gran cantidad de cascarilla que, en muchos casos, tienen un aprovechamiento limitado.
Economía circular aplicada a la construcción
Uno de los aspectos más destacados del modelo de Birdmind es su apuesta por la economía circular. La compañía no solo utiliza residuos agrícolas como materia prima, sino que también ha desarrollado un proceso industrial diseñado para minimizar su impacto ambiental. Su sistema de producción:
- Elimina el consumo de agua durante la fabricación.
- Funciona con energía procedente de fuentes renovables.
- No utiliza adhesivos con formaldehído.
- Incorpora circuitos cerrados de gestión de residuos.
- Maximiza la reciclabilidad de los materiales producidos.
Este enfoque responde a una tendencia creciente en el sector de la construcción, donde la reducción de emisiones incorporadas y el aprovechamiento de materiales secundarios se están convirtiendo en criterios cada vez más relevantes para arquitectos, promotores y fabricantes.
Tecnología y Financiación
El desarrollo de esta tecnología requirió varios años de investigación y ensayos. La empresa recibió financiación pública y privada y, tras una inversión superior a tres millones de euros, logró poner en marcha una línea de producción altamente automatizada. La fabricación industrial comenzó a finales de 2024.
Actualmente, la empresa comercializa sus tableros bajo la marca RiceTab, y busca posicionarse como alternativa de bajo impacto ambiental para aplicaciones arquitectónicas.
Nuevas materias primas
Tras este primer paso, Birdmind no se han conformado y ha continuado en la búsqueda de nuevas posibilidades procedentes de otras industrias. La compañía ya trabaja en una segunda línea de productos basada en el aprovechamiento de polvo de concha de mejillón, ampliando así su estrategia de economía circular y diversificación de materiales.
Un mercado cada vez más receptivo
Los principales clientes de Birdmind son empresas y profesionales especialmente comprometidos con la sostenibilidad. La compañía trabaja con estudios de arquitectura, diseñadores de interiores y comerciales minoritarios que buscan materiales con menor huella ambiental sin renunciar a las prestaciones técnicas ni al diseño.
Imagen cedida por Birdmind. Reproducción: Distrito Oficina.